Un análisis sobre la transición energética y el futuro de nuestro sistema económico
Vivimos un momento histórico peculiar. Por primera vez en más de un siglo, la energía que alimenta nuestra civilización está perdiendo su ventaja fundamental. El petróleo, que construyó el mundo moderno, ya no es tan eficiente como solía ser. Y las alternativas renovables, aunque prometedoras, no ofrecen el mismo tipo de abundancia energética. Estamos en una encrucijada que podría definir los próximos siglos de la humanidad.
Del Feudalismo al Capitalismo: Cómo Cambian los Sistemas
Antes de entender hacia dónde vamos, es útil recordar de dónde venimos. El capitalismo no es eterno ni natural, es un sistema económico relativamente reciente con apenas 500-525 años de historia.
El Feudalismo: El Sistema Anterior
Durante aproximadamente 600-700 años (siglo IX al XV-XVI), Europa vivió bajo el feudalismo: un sistema basado en la tierra como principal medio de producción, relaciones de vasallaje entre señores y siervos, economía de autoconsumo con poco comercio, y una movilidad social prácticamente inexistente.
La transición al capitalismo no ocurrió en un año específico. Fue un proceso caótico que se extendió entre 1500 y 1700, impulsado por eventos como la Peste Negra (que mató a un tercio de Europa y cambió las relaciones de poder), el descubrimiento de América (que trajo oro y plata masivos), el crecimiento del comercio y las ciudades, y posteriormente, la Revolución Industrial.
Las Transiciones Son Siempre Caóticas
Un patrón emerge de la historia: los cambios de sistema económico nunca son ordenados. No hay un congreso que vote “hoy termina el feudalismo”. Las transiciones históricas se caracterizan por:
- Décadas o siglos de crisis múltiples simultáneas
- Violencia y sufrimiento masivo (guerras, hambrunas, epidemias)
- Sistemas viejos y nuevos coexistiendo caóticamente
- Soluciones improvisadas que nadie anticipó
Los contemporáneos no sabían que vivían una “transición histórica”. Solo experimentaban crisis tras crisis. Es probable que nosotros estemos viviendo algo similar ahora mismo, sin reconocerlo.
La Energía Como Base de Todo Sistema Económico
El economista Jeremy Rifkin plantea una teoría fascinante: cada cambio fundamental de sistema económico ha venido acompañado de una nueva fuente de energía. No es coincidencia:
- Feudalismo → Capitalismo mercantil: Viento (barcos oceánicos) y agua (molinos)
- Capitalismo industrial (1760-1870): Carbón y máquina de vapor
- Capitalismo monopolista/fordista (1870-1970): Petróleo y electricidad
Sin el carbón, no habría existido la Revolución Industrial. Sin el petróleo, no habría existido la sociedad de consumo masivo del siglo XX. La energía no es solo un insumo más de la economía: es la base que permite que todo lo demás funcione.
EROEI: La Medida Que Importa
El EROEI (Energy Return On Energy Invested, o Retorno Energético sobre la Energía Invertida) es quizás la métrica más importante que nadie conoce. Mide cuánta energía obtienes por cada unidad de energía que inviertes en extraerla:
- Petróleo en 1930: EROEI de 100:1. Por cada barril de energía invertido, obtenías 100 barriles.
- Petróleo hoy: EROEI de 10-20:1. La misma inversión ahora rinde mucho menos.
- Renovables actuales: EROEI de 10-25:1, similar al petróleo moderno.
Esta convergencia es crucial: por primera vez en la historia, las renovables están al mismo nivel energético que los combustibles fósiles.
La Caída del Petróleo: De 100:1 a 20:1
¿Por qué el EROEI del petróleo cayó tan dramáticamente? La respuesta es simple pero inquietante: nos comimos toda la fruta fácil.
Los Campos Fáciles Se Acabaron
En los años 1930-1970, extraer petróleo era ridículamente fácil. Perforabas en Texas o Arabia Saudita a poca profundidad, y el petróleo salía prácticamente solo gracias a la presión natural. Un solo pozo podía producir durante 50 años sin mucho esfuerzo.
Hoy, esos campos gigantes están agotados o en declive. Ahora extraemos petróleo de lugares cada vez más difíciles:
Aguas ultra-profundas: Plataformas de miles de millones de dólares perforando a 3,000 metros bajo el océano.
Arenas bituminosas: En Canadá, excavando arena mezclada con petróleo que debe calentarse con gas natural. EROEI de apenas 3-5:1.
Fracking: Fracturando roca con agua a alta presión. Los pozos se agotan un 70% en el primer año, obligando a perforar constantemente.
Ártico: Perforando en condiciones extremas de frío y oscuridad.
Cada barril nuevo requiere más energía para extraer. No es que el petróleo se esté “acabando” en el sentido de que no quede nada. Es que lo que queda es tan costoso energéticamente que casi no vale la pena sacarlo.
Es como tener dinero en el banco, pero las comisiones son tan altas que no puedes retirarlo.
¿Por Qué las Renovables Son Insuficientes?
Si las renovables ya tienen un EROEI similar al petróleo moderno, ¿por qué no hemos cambiado ya? La respuesta tiene múltiples capas:
1. El Problema del Almacenamiento
El sol no brilla de noche. El viento no sopla constantemente. Para tener electricidad 24/7 con renovables, necesitas baterías gigantes que:
- Son absurdamente caras (California necesitaría $500 mil millones en baterías)
- Requieren materiales (litio, cobalto) que no abundan en el planeta
- Pierden eficiencia en cada ciclo de carga/descarga
Nadie ha resuelto el almacenamiento estacional: ¿Cómo guardas energía del verano soleado para el invierno oscuro? Con la tecnología actual, es imposible a escala civilizacional.
2. Densidad Energética
Un litro de gasolina contiene 12,000 kWh de energía. Para igualar eso con baterías de litio, necesitas 2,400 kg de baterías. Por eso los autos eléctricos son tan pesados y caros. Para aviación comercial, barcos de carga y transporte pesado, las baterías actuales simplemente no funcionan.
3. La Escala del Desafío
El consumo energético global es de unos 580 exajulios al año. El 80% proviene de fósiles. Para reemplazarlos completamente con renovables, necesitaríamos instalar 50 veces más capacidad renovable de la que existe hoy, en menos de 30 años, mientras la demanda sigue creciendo.
Matemáticamente posible, pero requiere una movilización sin precedentes en la historia humana.
4. El Problema del Crecimiento
Aquí está el núcleo del asunto: las renovables podrían sostener una sociedad estable y próspera, pero no pueden sostener crecimiento económico infinito. La energía solar es abundante pero difusa. Tiene límites físicos y no puede escalar infinitamente como los fósiles (que son energía solar “concentrada” de millones de años).
Y el capitalismo requiere crecimiento continuo (~3% anual) para funcionar. Sin crecimiento, el sistema financiero colapsa: las deudas no se pueden pagar, las pensiones se evaporan, el desempleo se dispara.
No Es Inercia, Es Dependencia Sistémica
A menudo se habla de la “inercia” que nos impide cambiar a renovables. Pero “inercia” suena a pereza, a resistencia pasiva. La realidad es mucho más grave: nuestro sistema económico está completamente enganchado a los combustibles fósiles. Es una adicción estructural.
Dependencia Metabólica
Todo el metabolismo de nuestra civilización corre con fósiles:
Comida: Tractores (diésel), fertilizantes (gas natural), pesticidas (petróleo), transporte (diésel), refrigeración (electricidad mayormente fósil). Cada caloría que comes requiere ~10 calorías de combustibles fósiles. Sin fósiles, hambruna inmediata.
Medicina: Hospitales (electricidad 24/7), ambulancias (diésel), medicamentos (derivados del petróleo), equipos médicos (plástico). Sin fósiles, colapso sanitario.
Agua potable: Bombeo (electricidad), tratamiento (químicos del petróleo), tuberías (plástico). Sin fósiles, crisis de agua.
No es una “preferencia”. Es dependencia vital.
Dependencia Financiera
El sistema financiero moderno asume crecimiento perpetuo. Hay $300 trillones en deuda global. Cada préstamo asume que mañana habrá más riqueza para pagarlo con interés. Más riqueza requiere más producción, que requiere más energía.
Si la energía se contrae, la producción cae, las deudas no se pueden pagar, y se desencadena un colapso en cascada: bancos quiebran, empresas quiebran, desempleo masivo, más quiebras.
Los fondos de pensiones (que administran $50 trillones globalmente) asumen retornos del 7% anual basados en crecimiento económico continuo. Sin energía abundante, esos rendimientos son imposibles.
Infraestructura Física
1.4 mil millones de autos de gasolina (vida útil: 15-20 años). 25,000 aviones comerciales (vida útil: 20-30 años). 100,000 barcos de carga moviendo el 90% del comercio mundial. 10,000 plantas de carbón y gas con vida útil de 30-50 años, muchas construidas en la última década. Ciudades enteras diseñadas para autos, con casas a 50 km del trabajo.
Reemplazar todo esto no toma 5 años. Toma 30-50 años en el mejor de los casos.
¿Qué Nos Queda? Tres Caminos Posibles
Si las baterías no son la solución mágica que necesitamos, y el petróleo está en su ocaso, ¿qué opciones quedan?
Opción 1: Fusión Nuclear (La Esperanza Técnica)
La fusión nuclear sería el milagro que necesitamos: energía abundante, densa, continua (24/7), sin emisiones, con combustible casi infinito. Permitiría síntesis de combustibles líquidos, desalinización masiva, captura de carbono, y mantener el crecimiento económico.
El problema: Llevan 70 años diciendo “en 30 años más”. El mejor caso realista es 2040-2050 para plantas comerciales. La transición completa tomaría hasta 2070-2080. Y la crisis climática necesita soluciones en 10-15 años.
Veredicto: Maravillosa si funciona, pero probablemente llegará demasiado tarde.
Opción 2: Decrecimiento Planificado (La Solución Política)
Si no podemos aumentar la oferta de energía, reducimos la demanda:
- Eficiencia radical: Edificios pasivos, transporte público masivo, teletrabajo, economía circular
- Priorización: Energía para necesidades básicas, eliminando lujos energéticos
- Reorganización económica: Semana laboral de 20-30 horas, renta básica universal, producción local
- Post-capitalismo: Un sistema económico sin crecimiento perpetuo
Podríamos reducir el consumo energético 50-70% sin perder calidad de vida.
El problema: Requiere transformación política radical. Las élites económicas nunca aceptarán voluntariamente un sistema sin crecimiento.
Veredicto: Técnicamente posible, políticamente improbable (al menos sin crisis que lo fuerce).
Opción 3: Colapso Caótico (El Escenario Más Probable)
Sin fusión a tiempo y sin voluntad política para el decrecimiento planificado, queda el decrecimiento forzado por crisis:
- Crisis energética → recesión permanente
- Crisis alimentaria (fertilizantes caros)
- Migraciones masivas (200-500 millones de refugiados climáticos)
- Guerras por recursos (agua, tierra cultivable)
- Fragmentación en zonas ricas con energía y zonas pobres en colapso
La dependencia no se “resuelve”, simplemente se rompe violentamente. Neo-feudalismo: señoríos corporativos controlando zonas con recursos, mientras el resto vive en caos.
Veredicto: Desafortunadamente, parece ser hacia donde nos dirigimos por inercia si no cambiamos el rumbo pronto.
El Factor Wildcard: Crisis Climática Acelerada
Hay un factor que podría cambiar todo en 10-20 años en lugar de 50: la crisis climática moviéndose más rápido de lo previsto.
Los modelos climáticos han sido consistentemente conservadores. El calentamiento real va más rápido de lo que los científicos anticiparon. Eventos “una vez en mil años” ocurren cada 5-10 años. 2023-2024 rompieron récords de temperatura por márgenes alarmantes.
Existen “puntos de no retorno” (tipping points) que, una vez activados, se retroalimentan entre sí sin posibilidad de reversa: el deshielo del Ártico, la desaceleración de corrientes oceánicas, el derretimiento del permafrost liberando metano, la Amazonía convirtiéndose de sumidero a emisor de carbono.
Colapso en Cascada
En lugar de deterioro gradual, podríamos ver:
Años 1-2: Fallas múltiples de cosechas por sequías e inundaciones simultáneas
Años 3-5: Crisis alimentaria global → disturbios → caída de gobiernos
Años 5-8: Colapso de mercados financieros (activos “varados”, aseguradoras en bancarrota)
Años 8-10: Migraciones masivas → guerras regionales → fragmentación
El capitalismo no puede funcionar sin crecimiento, sin estabilidad para mercados, sin recursos básicos, y sin orden social. Una crisis climática severa podría forzar el cambio de sistema en una o dos décadas, no en un siglo.
La paradoja: el capitalismo tiene menos de dos décadas para resolver algo que, por su propia naturaleza (maximizar ganancias a corto plazo), no puede resolver.
Conclusión: Ya Estamos en la Transición
Cuando preguntamos “¿qué vendrá después del capitalismo?”, asumimos que habrá un momento claro de cambio, una transición ordenada. Pero la historia nos enseña que las transiciones de sistema son siempre caóticas, violentas, y solo se reconocen como tales décadas después.
Es probable que ya estemos EN la transición. Las crisis múltiples y simultáneas que experimentamos (climática, energética, económica, migratoria, sanitaria, política) no son anomalías temporales. Son el caos transicional. No las reconocemos porque esperamos algo ordenado.
Las renovables ya alcanzaron al petróleo en términos de retorno energético. Eso significa que, técnicamente, la transición es posible. Pero la dependencia sistémica de los fósiles es tan profunda, y el timing tan apretado, que una transición ordenada parece cada vez menos probable.
Realísticamente, veremos una combinación de los tres escenarios: algo de renovables y nuclear, mucha eficiencia forzada, tal vez fusión si tenemos suerte, y definitivamente algo de colapso en ciertas regiones y sectores.
La era dorada del petróleo barato (EROEI 100:1) terminó. Estamos en el ocaso de los combustibles fósiles. La ventana para una transición planificada está abierta, pero se cierra rápidamente.
Dentro de 100 años, los historiadores probablemente dirán: “el capitalismo basado en combustibles fósiles terminó entre 2020 y 2080”. Pero quienes lo vivimos solo vemos crisis tras crisis, sin comprender que estamos en medio de una transformación histórica.
La pregunta ya no es si habrá cambio. El cambio es inevitable. La pregunta es: ¿será planificado o caótico? ¿Ordenado o violento? ¿Anticipado o sorpresivo?
La historia nos sugiere que será caótico. Pero tal vez, por primera vez, podemos hacer algo distinto. Tal vez podemos ser la primera generación que gestiona conscientemente una transición de sistema económico.
O tal vez no. Pero al menos ahora entendemos el tamaño del desafío que enfrentamos.